miércoles, 2 de diciembre de 2015

b) Los edificios públicos.

B) Los edificios públicos.
Las basílicas.
Eran edificios rectangulares y terminados en ábside en uno de sus extremos, podía tener tres o cinco naves, el tejado era a dos aguas, la cubierta solía ser plana (de madera) y la nave central era más alta que las laterales para que se pudieran abrir ventanas para iluminar el edificio. La función era comercial (mercados) pero también se utilizaban para administrar justicia, en este caso en el ábside se colocaba el magistrado. Si la puerta se situaba en el lado corto se le llama basílica de tipo griego, y si se sitúa en los lados largos se le llama de tipo oriental. Son construcciones muy grandes y en algunos casos pueden llegar a ser también abovedadas, si es así las bóvedas son de hormigón (Opus
caementicum) y de grandes dimensiones, el mejor ejemplo es la basílica de Majencio, frente al Coliseo con la nave central cubierta de bóveda de arista y las laterales con bóvedas de medio cañón perpendiculares al eje del edificio.
El origen de las basílicas lo encontramos en el mundo helenístico, Roma copiará el modelo y tendrá gran importancia porque cuando surja el cristianismo se fijará
en estos edificios para la construcción de las iglesias. 


Las termas.
Para los romanos tendrán estos edificios una gran importancia pues al no haber agua corriente la gente iba a estos baños públicos. El concepto de la vida romana hacía que fueran muy usadas y toda Roma estaba llena de termas que construían los emperadores para ganarse popularidad. Desde el punto de vista estructural constan de varias zonas dedicadas a baños: el apoditherium o vestíbulo; el frigidarium o zona del baño frío (llamada también natatio o piscina); el tepidarium para el agua templada; y el caldarium para el agua caliente y normalmente de forma circular. Para su construcción se necesitaba un gran dominio de la técnica ya que estaban totalmente abovedadas y en algunos casos las bóvedas eran de formas y dimensiones difíciles. Además para calentar el agua hacía falta una serie de conductos y de zonas próximas al caldarium para quemar la leña.
Además del baño, el ritual recomendaba que se
empezará por uno frío, le siguiera un templado y uno caliente, las termas eran utilizadas como zonas de recreo, había bibliotecas, salas para celebraciones, gimnasios... y allí se cerraban importantes negocios.

En Roma las termas mejor conservadas son las de Caracalla y las de DioclecianoLos teatros.
Lógicamente toman al teatro griego como referencia, pero las diferencias son notables. El graderío (cavea) no es ultrasemicircular sino semicircular, éste se solía dividir en dos o tres partes (prima cavea, media cavea e ima cavea). La orchestra no era circular sino semicircular, para los romanos la música no tiene tanta importancia. La scena era más grande y solía tener un fondo arquitectónico muy elaborado como en el teatro de Mérida. No tenía porqué levantarse sobre la falda de una montaña sino que se podía hacer en llano. Casi siempre encontramos una serie de corredores abovedados debajo del graderío que dan acceso a la cavea a través de unas puertas o vomitorios. En España, además del de Mérida, destaca el de Sagunto; en la actualidad está saliendo a la luz el de Cartagena. En el norte de África se encuentra el de Sabratha, muy bien conservado. En Asia Menor (Turquía) encontramos un gran número de estos teatros: HierápolisAspendosSidéÉfeso... este último de grandes dimensiones. En Roma está el teatro de Marcello y el de Ostia (puerto de Roma).


Los anfiteatros.
Es una obra típica del espíritu romano, resulta de la unión de dos teatros, su planta no es circular como cabría pensar sino ligeramente elíptica. Estaba destinado a los juegos con fieras o luchas de gladiadores que eran muy queridos por los romanos. Entre todos ellos destaca el anfiteatro Flavio, conocido también como Coliseo, es de grandes dimensiones y podemos apreciar en la fachada la superposición de órdenes: abajo la columna toscana, encima la jónica, sobre esta la corintia y arriba del todo la pilastra jónica; estas columnas con sus arquitrabes enmarcan arcos, con lo cual vemos que no tienen función tectónica (no sujetan nada) sino que decoran. En el interior las dimensiones son enormes, tenía
un aforo de 50.000 espectadores; también la
variedad de las bóvedas que se utilizan en sus pasadizos es grande. El suelo donde se producían los combates se hundió y vemos toda la
estructura de pasillos y caminos subterráneos. En España destacan los anfiteatros de Mérida Itálica (cerca de Sevilla). Como podemos deducir estas construcciones son los antecedentes de las plazas de toros, el anfiteatro romano de Nîmes en Francia todavía tiene esa función.

Los circos.
Se destinaban a carreras de cuadrigas o de caballos, como en la película de Ben Hur, que corrían alrededor de la spina. Tenían forma alargada y circular en uno de sus extremos, en la parte central se situaba la tribuna. El más famoso era el circo Máximo de Roma, que tenía capacidad para unos 250.000 espectadores. De estructura similar a los circos eran los estadios que derivaban de los estadios griegos, se utilizaban para carreras de atletas. 



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