miércoles, 2 de diciembre de 2015

El urbanismo en Roma.


1. El urbanismo en Roma.
A diferencia del griego que le preocupa más el exterior, al romano le interesa más el interior. Hemos de tener en cuenta lo que adelantábamos antes, el arte romano, en parte, es una síntesis de lo griego y lo etrusco, desde el punto de vista urbanístico toman de lo etrusco el sentido práctico para la realización de obras de ingeniería: puentes, calzadas, termas... que harán la vida más cómoda. De los griegos, sobre todo de la época helenística van a toman un sinfín de edificios.
La Roma más antigua tenía un plano totalmente irregular, era más bien una aglomeración de casas de madera y barro. En contacto con las ciudades griegas y helenísticas los romanos se van a plantear la utilización del plano ortogonal o hippodámico, mucho más racional, en las ampliaciones de Roma o en las zonas destruidas por los frecuentes incendios. En cuanto a las ciudades provinciales estas van a tener a los campamentos romanos como origen, este campamento militar estaba atravesado por dos calles principales: el cardus maximus (de dirección N-S) y el decumanus maximus (E-O), en el cruce de estas dos se situaría el foro o principal espacio público de la ciudad. Ciudades españolas con este origen son: Mérida, Barcelona, León, Zaragoza...
Pero volviendo otra vez a Roma, Ciudad por antonomasia, su crecimiento originó continuos problemas. Entre ellos la escasez de suelo y la especulación urbanística que hace que los edificios modestos crezcan en altura, la Turris Mamilia o la Insula Felicles fueron edificios de vecinos que pagaban alquileres exagerados de más de diez pisos. Junto a estos estaban los problemas de ruido o de tráfico. En la época de César se cree que Roma podía contar con unos 800.000 habitantes. 

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